Vuelta
circular que combina el ascenso clásico a la ermita de
Lokiz y la PR-NA 184 que desciende a Ganuza y vuelve a Ollogoyen
por Ollobarren
Partiendo de Ollogoyen, el mayor
problema consiste en encontrar el estrecho camino que sube
a la ermita, situado tras una huerta y en un cruce, justo
a la izquierda, entre dos encinas. A partir de ahí,
sube sin descanso ganando altura a las peñas hasta
pasar una cerca y encontrarse con una pista que viene de
otro valle.
Remontamos a la derecha la cresta
hasta un mirador del las caídas y del pueblo. Proseguimos
la pista, ya por marcas de PR-NA 184 Santiago de Lokiz, hasta
la ermita situada en un prado. Pequeño
refugio adosado.
Bajamos siguiendo la misma dirección y en breve las
marcas amarillas y blancas nos obligan a abandonar la pista
por un senderillo tortuoso que serpentea bajando rápidamente
entre las peñas por un puerto tradicional, con zetas
muy acondicionadas.
Fenomenal mirador de los acantilados.
Pasamos por una cueva escondida en una curva y al rato abandonamos
los cortados para entrar en una cascajera entre robles. El
camin ose ensancha y se dirige a Ganuza, al que entra a la
altura de un viejo campo de fútbol. Atravesamos el
pueblo buscando el cementerio situado al lado de la carretera
de entrada. A partir de ahí se llanea hasta el cruce
de caminos de una chopera (poste de PR). Por una lado (por
Ollobarren) o por otro del cruce se alcanza pronto Ollogoyen.
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