Recorrido
nº 20 del coleccionable de Diario de Noticias. Tiene
un comienzo duro donde se salva el mayor desnivel desde
Sada a Leache y luego a los pinares. Pero el tramo de llaneo
intermedio y la bajada final a Moriones merecen la pena.
En la entrada a Sada desde Aibar las
cercanías de la bodega cooperativa nos muestran sitios para
aparcar. En la intersección de esta carretera con la que
viene de Moriones tenemos un antiguo crucero. Subimos a la
parte más alta del pueblo, rodeamos la iglesia y de su parte
trasera encontramos una pista que se dirige hacia Leache.
No vemos esta localidad porque nos la oculta un pequeño
monte que tendremos que superar y después ladear por su parte
derecha en uno de los tramos más duros del día. Después de
ladear el monte en dirección oeste volvemos a perder altura
hacia el camino que vemos debajo y que llega directamente
a Leache.
Una vez en esta localidad buscamos el frontón en la
parte más alta y el camino ancho que se dirige claramente
hacia los pinares. Tendremos que superar el mayor desnivel
de la jornada en este primer tercio de ruta, por lo que conviene
estar bien entrenado. Mientras subimos podemos ver a nuestra
izquierda, el itinerario de la pista que va por las laderas,
a media altura. El recorrido describe varios giros y cambios
de dirección siguiendo las ondulaciones de la sierra
y los distintos barrancos, pero es claro porque mantiene
la dirección
a pesar de cruzarse con otros caminos más directos
a los pinares. El tramo más complicado es un giro brusco
tras un primer portillo por una cuesta inmunda, muy empinada,
y un posterior descenso por un costafuegos.
Tras circunvalar
el barranco del Juncal, el de Begún,
y acercarse hasta el parque eólico hasta casi su base,
topamos con una revuelta en el barranco de Linar. A partir
de entonces iniciamos una divertida y larga bajada por el
lado izquierdo de este barranco. Pasaremos hasta por tres
pequeñas
balsas, la mayor de ellas con el nivel de agua en estaciones
sobresaliendo por el camino.
En la intersección con el barranco de Gardalain encontramos
una de esas balsas valladas con una pequeña caseta.
Unos carteles provisionales nos indican la dirección de Moriones,
nuestro siguiente destino. El camino en todo momento tiene
un buen piso lo que nos permite coger velocidad ante los
pocos kilómetros que nos restan. Sobrepasamos rapidamente
Moriones y seguimos, ya hasta el final en Sada, por el asfalto
de la carretera que los une. Poco antes de llegar a Sada,
y entre viñedos, encontramos a mano derecha un descanso
en el arcén con un panel informativo de tres senderos locales
que comienzan aquí y que fueron promovidos en su día por
la Asociación de la Baja Montaña. (más
información).
Sin problemas alcanzamos el cruce de la carretera con la
que se dirige a Cáseda. 200 m cuesta arriba volvemos a encontrarnos
con el crucero del inicio.
Más información: coleccionable "En btt por Navarra" (Diario de Noticias/Aule3D)
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