Una de las ascensiones clásicas en Gredos es la cima de La Mira. En esta ocasión la afrontamos desde La Plataforma, en vez de la tradicional por Los Galayos: un recorrido variado, ameno, de poco más de 2 horas, que nos depara importantes vistas de dos valles y de las mayores cimas de la sierra.
Comenzamos la ruta en el parking de La Plataforma, que ya conocemos de otras excursiones. Subiremos por el tradicional camino a la Laguna Grande y, tras vencer las primeras cuestas duras por camino empedrado, tomamos la primera senda a mano izquierda que marcha paralela al río Prao Puerto y que ya conocemos como la vereda del puerto de Candeleda.
La senda se duplica en varias paralelas por terreno amplio, pasaremos al lado del gran pluviómetro y poco después veremos los restos de otro más pequeño en el suelo. Remontaremos un primer tramo por la vereda entre prados y cuando veamos los primeros hitos que se separan del camino, los tomamos por una senda clara que acaba cruzando el río a su orilla izquierda. Nos despedimos de la vereda principal y remontamos las primeras faldas de los Campanarios, virando poco a poco hacia el este hasta llegar a un primer refugio de piedra. Sin problemas, y ayudados hasta la cima por los abundantes hitos, ganamos una primera loma y giramos hasta una segunda, siempre por pendiente suave.
A nuestra espalda comenzaremos a ver los picos más altos de Gredos, distinguiendo claramente la línea del Almanzor, los dos dientes del Ameal de Pablo y la picuda La Galana. Sin llegar a la hora de camino la pendiente se suaviza y alcanzamos la suave cima del primer Campanario (sin hito ni buzón). A partir de entonces se entra en un terreno de cordal, con subidas y bajadas, que nos lleva a ganar el resto de las tres cimas del mismo nombre. Técnicamente no las coronaremos porque están pobladas de rocas, pero pasaremos cerca. Encontraremos la vereda de La Mira, un bonito sendero que seguiremos hasta el final.
Tras superar los 4 Campanarios entraremos en una bajada más larga que nos deposita en la Portilla de las Pelucas. El siguiente paso es superar el Risco Peluca por su falda norte por un cómodo sendero con trazas, a momentos, de calzada hasta un nuevo collado. Tras una zona de rocas de caprichosas formas (veremos una alta apoyada en otra pequeña a forma de mesa), entraremos en un piornal joven que no nos impedirá el paso. Coronaremos casi sin querer la amplia cima de Las Molederas, con sus características rocas, y bajaremos a un amplio collado previo a la subida final.
Por terreno más verde ganaremos fácilmente la vaguada de Los Pelaos, lugar donde confluyen las rutas que suben por Los Galayos y los que lo hacen remontando el puerto del Peón. Tramo final siguiendo los hitos hasta el torreón y el vértice geodésico de la Mira, que no veremos hasta que estemos a 20 m de ellos. Espléndida panorámica del cordal de los Galayos y de la profunda subida por el Nogal de Barranco. También la gran localidad de Guisando queda abajo en el valle. En el descenso, que realizaremos por el mismo itinerario, nos fijaremos en los primeros metros en las ruinas del refugio de los Pelaos que languidecen sin remedio en medio de esta vaguada.
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