La ruta de subida y bajada a esta cota es muy sencilla y solo empeora por la abundante vegetación que puebla la cima y por los caminos tan embarrables que hay que seguir. Intentar evitar la época de lluvias y acometerlo en verano seco. Nos llevaremos algún que otro zarzal por delante.
Tras llegar a Anoz por la carretera NA-4241, en un desvío que tomamos en la carretera del valle de Ultzama, aparcamos a la entrada de la localidad ya que el carretil finaliza aquí. Subimos a la parte alta de la localidad siguiendo la dirección norte y pasamos la iglesia a nuestra derecha. Pronto el camino llega a un paso encadenado que cruzamos. El camino que seguimos se llama de Eltzaburu y, en un principio, presenta un repecho duro hasta pasar la localidad y dejarla a nuestra espalda. Este camino lo conocemos ya por la ruta de btt nº 18 Ezcabarte.
Seguiremos la misma vía por el paraje de Gazarrieta y poco a poco iremos girando al noreste y ganando altura, no mucha ya que el desnivel de la ruta no llega a los 300 m. El momento clave del día le encontraremos poco después cuando debemos abandonar el camino, que ladea a media altura y gira al sur, por otro camino a mano derecha que caminará por toda la cresta. Unos hitos de piedra nos ayudan a tomar la dirección buena.
El camino se adentra en un pinar y su suelo arcilloso es muy embarrable. Incluso semanas después de las lluvias se puede mostrar impracticable. Por esos se recomienda no hacerlo en otoño o invierno. El camino sigue subiendo ligeramente por el cordal, poblado de pinos, y va girando de sureste a sur cuando llega ya cerca de la cima de Ostiasco. Una alambrada se nos aparece en el paso clave. El camino evita la cima y pasa paralelo a ella. Debemos cruzar la alambrada por un paso y superar unos centenares de metros que nos separan de la cima por un terreno perdido y lleno de vegetación. Veremos trazos de huellas a ambos lados de la alambrada, por lo que queda a criterio de cada uno cómo alcanzar la cima. En el punto más alto, sin buzón ni distintivo alguno, estaremos rodeados de vegetación. Apenas se alcanza a ver, debajo, la carretera N-111 a Irún y las localidades de Endériz y Olariz. El nombre del monte varía según la cartografía que usemos, en la oficial de Sitna y el MTN aparece como Ostiasco, pero el paraje en otros mapas figura como Ortxikasko.
Para bajar tenemos varias alternativas, todas ellas con un tramo inevitable de vegetación: volver por nuestros pasos hasta el paso de la alambrada y coger el camino; seguir el cordal hasta alcanzar un sendero que para en el mismo camino, pero más al sur; o seguir el track del gps que bajará directamente al camino pero por un tramo de bosque cerrado lleno de maleza y bojeral.
En cualquier caso alcanzamos de nuevo el camino inicial, que seguimos con alivio en un giro, ya al norte, buscando de nuevo llegar a Anoz. Este camino de bajada se llama Camino de Alorraundisasua. Bajando por el pinar de Mendikozear salimos por fin del bosque y alcanzamos el prado de Landakoa, una zona verde despejada junto a un cruce de caminos. Hasta aquí llega el camino del caserío de Nagiz y la regata del mismo nombre. A pesar de que tenemos cerca la cima del Landakoa descartamos la idea de coronarlo y bajamos definitivamente por el camino de Nagiz, a nuestra derecha, hasta una segunda cadena, ya cerca de Anoz. Alcanzamos en apenas 500 m la localidad y nuestro coche.
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