Camino real o Senda de Goikola, conocida por su fuentes medicinales y por su pasado de realeza. Constituye también el camino normal de los vecinos para bañarse en la presa de Kalderola y finaliza en la antigua ferrería de Betelu. Está perfectamente adaptado para todo tipo de público, incluso sillas de ruedas, carritos y silletas.
Este pequeño paseo, de apenas 700 metros de ida, es perfectamente accesible a toda la familia y se puede completar con otros recorridos por la zona de Betelu o en otras localidades del valle de Araitz. El paseo toma su nombre de real debido a que era frecuentado por el propio rey Alfonso XII en sus estancias en el antiguo balneario de Betelu, situado donde hoy radica la planta embotelladora de aguas. De hecho se trata de una senda natural que frecuentaban los bañistas de este balneario como complemento a los tratamientos termales.
Viniendo de Lekunberri por la N-130, antigua carretera nacional que unía Pamplona con San Sebastián ya descubrimos el nacedero del río Araxes, situado en el arcén de la misma carretera, en un recodo fácil de pasar desapercibido. Una vez bajado el puerto de Azpirotz nos situamos en paralelo con el cauce del río y los 5 últimos kilómetros marcharemos a la par del curso del agua. Poco antes de entrar en la misma localidad, junto a una antigua venta y una casa aislada, podremos aparcar en el arcén derecho sin taponar las salidas del edificio. Un poste señalizador junto al puente sobre el río Araxes nos marca el comienzo de la senda.
Cruzamos el puente y un panel informativo nos cuenta historias sobre las aguas de la zona y lo que suponían para la zona tanto la ferrería como el balneario entre los siglos XIX y principios del XX. Giramos a mano derecha para acercarnos hasta las paredes de la planta embotelladora y en un rincón encontraremos la primera de las famosas fuentes, Iturri Santuko. Otro panel informativo nos explicará las características del sumidero que forma.
Volvemos nuestros pasos hasta el panel inicial y, desde el puente, seguimos recto hasta una pequeña cabaña con fuente adosada, la Dama Iturria, famosa en su época y uno de los hitos de la publicidad del valle. Continuamos hasta una curva con mirador y bancos de piedra. Aquí el recorrido gira junto al río y se desdobla hacia las pozas del Araxes en dos caminos: uno más cerca del agua, cementado, que llega hasta esta zona de baños en verano. Veremos la pequeña presa de Kalderola junto al antiguo molino que ocupa el lugar donde estaba un martinete (foto 4). En ese desaparecido edificio se imprimieron las últimas monedas autóctonas de Navarra, como nos cuenta el antropólogo José Antonio Perales en este magnífico artículo en Diario de Navarra. El edificio estaba adosado a un antiguo batán.
El otro camino, paralelo al anterior, marcha unos metros más arriba (más factible ante avenidas del río en invierno) y se dirige en apenas 250 metros hasta un primer edificio del complejo de la antigua ferrería, parcialmente cubierto por la hiedra (foto 3). La senda termina en un rincón, en la parte alta de lo que queda de la antigua ferrería de Betelu que cerró en la segunda mitad del siglo XIX. Tres paneles informativos nos hablarán de la importancia que esta construcción tuvo para el Camino Real entre Pamplona y San Sebastián en tiempos en los que la diligencia era el medio más rápido y no existían carreteras ni autovías.
Unas barandillas nos impiden bajar a las ruinas del complejo y una pasarela vallada nos permite apreciar el lugar desde lo alto. Enfrente, durante todo el camino, tendremos las vistas al Enclave Natural de Zigadi Beroeta (declarado en 1997). Vuelta por el mismo itinerario. Bajada a las pozas del río, opcional, dependiendo del cauce del agua (foto 4).
|