Ascensión por la cresta del Carasol de Bizkai desde la localidad de Erice (de Iza) a la cima de Bizkai. Durante todo el recorrido aprovecharemos las marcas más recientes de la GR220 Vuelta a la Cuenca de Pamplona, que está siendo reacondicionada estos dos últimos años.
Una vez que hemos alcanzado la localidad de Erice, viniendo desde Pamplona por la antigua N-240 hacia Irurtzun, remontamos las calles hasta la parte alta del pueblo donde encontramos la pista cementada al cementerio, junto a una gran casa aislada. Vemos las primeras marcas rojas y blancas de la GR220 que nos acompañarán hasta la cima, no en vano esta ascensión es un tramo de la etapa que une Egillor con Oteiza de Berrioplano (si lo realizamos en el sentido de las agujas del reloj). Continuamos la pista en ascenso hasta encontrar una fuente a mano izquierda y remontamos tras una curva el repecho más duro hasta el cementerio, construcción aislada del pueblo. Desde aquí podemos ver debajo y cercana la localidad de Ochovi. Ahora comienza un tramo donde las señales de pintura son más escasas (las labores del voluntariado no han terminado).
Pasamos una alambrada por portillo y nos dirigimos a un corral que se ve abajo a unos 500 m. Si lo tomamos por la bajada natural del barranco encontraremos unas alambradas que nos cortarán al paso, junto a una regata. Si por el contrario, faldeamos el monte sin perder altura hasta el final, llegaremos cerca del Camino del Portillo que termina en este corral y que viene del norte, de rodear el monte Bizkai por el paraje de Larratxo. Cruzamos la regata con dificultad (zona embarrable según la época del año) y tomamos el camino a mano izquierda hasta alcanzar dicho corral. Seguimos entonces en dirección a la montaña por un camino desdibujado por las pisadas del ganado hasta un segundo lugar de pasto lleno de pisadas. Sin unas marcas de GR muy claras, continuamos
por el camino que, al Oeste, acabaría en la ermita de San Miguel. Sin llegar a ella, nos desviarnos arriba, a nuestra izquierda, por las marcas de GR220 hacia un claro cortafuegos con torres de alta tensión que sube en diagonal hacia la montaña. El trazado original se convierte en una bonita senda que salva este cortafuegos por su izquierda con dos curvas pronunciadas hasta tomar un pequeño tramo por el mismo cortafuegos. Lo abandonaremos a mano izquierda poco después bien aconsejados por las marcas del GR y los hitos que comienzan a aparecer. Tomamos entonces un camino oscuro entre el bosque cerrado que irá ascendiendo sin descanso por todo el Carasol de Bizkai buscando la cresta de la montaña.
Al llegar a la cresta nos encontramos con los dos valles a cada lado; la senda no perderá la dirección oeste ni la altura hasta la misma cima. Se alternan zonas de bosque limpio con tramos de vegetación más cerrada que la GR220 intenta evitar siempre por su lado más limpio. Iremos viendo sucesivas palomeras y cabañas de cazadores de todo tipo y pelaje, desde los refugios más nuevos (foto 2) hasta los más precarios. En este tramo será difícil ganarle minutos al reloj dado lo complicado del trazado y la vegetación baja que impide un caminar fluido.
Alcanzada casi la misma altura que la cima llegaremos a una especie de collado con vegetación donde las marcas de GR nos obligarían a bajar, en su trayecto natural hasta el pueblo de Atondo, situado en las faldas del Bizkai (ver ruta 157). Las abandonamos y salvamos el escaso kilómetro que nos separa, por terreno cada vez más despejado, de la cima principal, coronada por dos buzones juntos. Gran vista de todo el corredor que termina en Irurtzun y las cercanas cimas de Txurregi, Gaztelu, Trinidad de Erga, y a nuestra espalda, Peña de Añézcar, Eltxumendi y Ezkaba. Retorno por el mismo itinerario.
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