Emprendemos una ascensión de no demasiado desnivel pero con dificultad en el tramo final: cresta aérea entre las Peñas y una aproximación a la base de las peñas muy cogida por la vegetación. Para bajar rodeamos la Peña de las Saleras y volvemos por los prados de Ollartze paralelos a la regata.
Compartimos el punto de inicio y aparcamiento con la subida clásica al Baigura. La localidad es pequeña y las plazas de aparcamiento, escasas. Una vez frente al frontón y la iglesia, tomamos la calle que sube al este y pasa al lado de la iglesia de San Martín de Tours, dejando a la izquierda el camino a Baigura. Pasamos junto a una casa grande y en la siguiente bifurcación, junto al nuevo albergue (2010), tomamos el camino que baja a mano derecha y continua pasando una regata por un pequeño puentecillo en el que apenas pasa una persona. En este primer tramo seguimos por las marcas, escasas, de la SL-NA 23 Camin ode San Martín.
El tramo, largo, consiste en ir subiendo por una amplia pista de tierra que se va adentrando en el bosque en dirección a nuestro objetivo: las Peñas de Lareki, que todavía no vemos. Rodeamos una primera cota y llegamos a una especie de collado.Seguimos por los bosques de Zaburri hasta dar una curva cerrada que nos devuelve a la dirección sur. Poco a poco vamos superando los apenas 400 m de desnivel del día. Al llegar cerca de una borda dejamos el camino más claro para acometer uno con más trazas de sendero. Poco a poco la vegetación va ganando terreno, pero debemos continuar hasta alcanzar el sendero más importante que viene del este paralelo a las peñas. Una vez conseguido, todo es mas fácil. Cerca ya de las peñas, que ya vemos, debemos tomar un tramo de bajada y acometer la aproximación final a la base de las peñas fuera de sendero, por terreno muy lleno de vegetación, por lo menos en otoño. Estos pasos son penosos pero al llegar a las rocas tenemos la altura suficiente para buscar el paso más sencillo y alcanzar la cresta final. Proseguimos por la cresta para conseguir la máxima altura, en pasos en ocasiones por la misma roca y en otras por senderos que se echan a un lado. La cima contiene una inscripción y un pequeño buzón.
Para bajar seguimos por el mismo camino hasta un hito que nos muestra una bajada un poco menos complicada, pero totalmente comida por la vegetación. Los siguientes 500 m son un intento de buscar el camino menos sucio hasta el sendero de la subida, Cuando lo logramos, lo seguimos con gusto en dirección este, bajando, hasta un cruce de caminos junto a un prado vallado. Damos un lago rodeo que evita por el norte la cota de Las Saleras hasta un cruce de caminos. Tomamos el camino más claro que se dirige al norte hacia Azparren paralelos a la regata de Azparren.
El camino va tomando más entereza hasta ampliarse y juntarse con una pista todouno apta para automóviles, ya cerca de la localidad. Volvemos a entrar en Azparren por un camino por encima de el albergue nuevo. Al llegar junto a él, retomamos el camino inicial hasta los pocos cientos de metros por casco urbano.
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