Dura y larga excursión circunvalando este gran monte del valle de Baztan. Se aprovechan varios PR y SLs locales para remontar después hasta su base y rodearlo por los collados de Lezeta, Harrigorri y más abajo, Nekaitz. Vuelta a Iñarbegi y de allí, por el SL-NA 12 Xorroxin, de nuevo a Gorostapolo.
Se trata de una ruta larga, casi una verdadera ascensión a esta mole, con 900 m de desnivel acumulado. Aparcamos en el pequeño barrio de Gorostapolo y desde la ermita de los Dolores bajamos por el conocido sendero empedrado SL-NA12 que lleva a la cascada de Xorroxin (foto 1). Después de la bajada inicial, pasamos un puente y afrontamos una subida hasta un cruce de caminos en el que coincidiremos a la vuelta. Tomamos el camino del medio, por el PR-NA 7 Iñarbegi, que marcha paralelo al sendero de Xorroxin pero ganando más altura. Paseamos por sendero sombrío entre bonitos ejemplares de castaños, algunos ajados. Pasamos un par de regatas y en una media hora de bosque topamos con el carretil asfaltado que viene de Iñarbil a Iñarbegi. Lo seguimos sin remedio hasta un poste que nos indica la cercanía del dolmen de Iñarbegi (foto 2). Sin llegar a ver este barrio disperso, giramos por una pieza cercada con murete y afrontamos la dura cuesta de subida a las cimas de Maxilkoko Harria, primero, y Erregarri, después. El principio por senda cerrada entre helechos y la segunda parte por bosque. Llegamos a la primera cima donde encontramos una borda sn ruinas.
Transitamos por terreno despejado acercándonos a la base del Auza. Rodeamos el puntiagudo Erregarri por su izquierda y llegamos a un collado entre esta cima y el Auza que desde aquí parece infranqueable. Bajamos unos metros para tomar un senderillo precario, en ocasiones perdido, que rodea toda la vertiente sur del Auza sin perder altura hasta el collado de Lezeta. Al asomarnos a la otra vertiente de la montaña vemos un nuevo sendero a la misma altura que nos facilita el acceso al collado de Harrigorri. Estamos en la vía normal de acceso al Auza desde Izpegi, justo cuando termina el hayedo y comienza el tramo final pelado. Desistimos de coronarlo y también el Harrigorri, cuyo buzón se ve muy cerca, a nuestra altura. Bajamos por el hayedo por un socorrido sendero (foto 4), con tramos de fuerte inclinación, que nos lleva al final del bosque al collado de Xorilepo donde topamos con el carretil que viene de Banca (FRA) y donde parte un sendero local megalítico, el de Elorrieta (foto 3). Vemos la muga 102 y visitamos uno de los cromlech de la estación megalítica (panel explicativo) antes de girar a la izquierda para bajar al vecino collado de Elorta. Pasamos junto a la borda Bordazar y su prado cercado. Solo resta seguir un camino paralelo a la regata de Elorta. Después de una curva cerrada, bajamos hasta atravesar el curso del agua. El camino (Elortako Bidea) va ganando importancia hasta convertirse al cabo de media hora en carretil asfaltado y desembocar en las casas dispersas que componen el barrio de Iñarbil. A la altura de un lavadero y de la ermita de San Gregorio nace a mano izquierda un sendero local que seguiremos, lamentablemente, por asfalto, para acercarnos de nuevo a Gorostapolo. Tras un kilómetro de asfalto, un poste sale al rescate y nos indica el SL-NA 12 Xorroxin, que seguimos, por caminos empedrados y bosque hasta desembocar en el cruce de caminos del inicio cerca de Gorostapolo. Remontar la cuesta final empedrada hasta la ermita de los Dolores en Gorostapolo.
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