Recorrido
corto y sencillo, mezcla de sendero local, paseo interpretativo,
tramo de GR11 y camino romero. Sin ningún tipo de dificultad
desde Ochagavía da la vuelta completa al monte Muskilda,
pasando por la ermita del mismo nombre y bajando por la
GR11.
Aparcamos en Ochagavía y buscamos
las marcas de la GR11 que aparecen ya en el puente de piedra
sobre el Zatoia y nos conducen por la calle Irigoien hasta
el inicio del recorrido. Esta calle tiene tres partes, serpentea
y sube, llega hasta la iglesia y en su parte final, en cuesta,
están los paneles con los inicios de los recorridos: nuestro
sendero local SL-NA65, blanco y verde, a mano izquierda,
y la bajada del mismo, y la GR11 por la derecha (ver foto
1). El recorrido es muy sencillo y bastante plano (200 m
de desnivel en 6 km). Nada más comenzar un panel
nos indica el recorrido y su información. Por una senda estrecha
ascendemos por la cara oeste del monte Muskilda entre paneles
informativos de las distintas especies de árboles del bosque.
Este tramo es bastante inundable y en ocasiones se convierte
en regata. Marchamos en parelelo con la carretera a las casas
de Irati y el río Zatoia que, en algún claro, podemos ver
más abajo a nuestra izquierda. La senda llega a un cruce
donde se convierte en el camino de Intxusdoia, con más anchura
y entidad. Mantenemos la dirección norte y la pendiente durante
unos 2 km hasta entrar en un hayedo más tupido y encontrarnos
con un pequeño
desvío a la fuente de Muskilda (puede pasar desapercibida
pues está unos metros por debajo del camino). Volvemos a
nuestra traza y buscamos unos metros adelante el haya de
los 17 brazos, a la izquierda del camino, un árbol con esa
extraña particularidad (ver foto 2).
Continuamos sin problemas ayudándonos de los postes indicativos
hasta un claro en el bosque donde topamos con una buena vista
de la Sierra de Abodi, cerca de la borda de Subri,
y con la misma GR11, que sube de Ochagavía por la otra vertiente
de la montaña. Paneles y postes informativos en ese
collado. Si continuáramos recto alcanzaríamos la parte más
alta de Abodi. Pero el sendero local nos invita a dar un
giro de 180º y retomar la dirección sur hacia el alto
de Muskilda. El camino ahora es amplio y sin confusión pues
alterna las señas de tres colores (GR y SL). Al poco
nos topamos con la carretera que sube a la ermita desde el
pueblo, la cruzamos y seguimos las marcas de la SL y
el GR11 hacia el sur. Continúa ascendiendo por el hayedo
hasta un punto donde parece alcanzarse la cumbre de la montaña,
marcada por una pequeña
caseta (cima de Muskilda). A partir de aquí la senda, más
estrecha, desciende en unos cientos de metros hasta el rellano
donde está situada la ermita y la carretera de acceso. Pequeño
merendero alrededor del recinto eclesiástico compuesto por
la ermita, del siglo XII, y la vivienda anexa Bonita puerta
románica y torre de cuatro lados con tejado coronado en cono.
Despuès de la visita de rigor solo resta volver por nuestros
pasos unos 100 m para retomar el camino que rodea el recinto
y que lleva a pasar a un puente con el crucero número 15
(ver foto 4). Solo nos restan 1,9 km de camino romero, en
ocasiones empedrado, y con unas divertidas zetas, hasta Ochagavía.
Poco antes de la localidad, y entre las distintas cruces
del Via Crucis, cuidadosamente puestas, se pasa junto a las
ruinas de lo que fue la ermita de Santa Cruz, destruida en
1794.
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