Partimos
del km 2 de la carretera a Ujué y ascendemos por el barranco
de los Ángeles hasta su fuente. Después cambiamos de vertiente,
por la laderas del Chucho Alto, para bajar por el barranco
de Santa María y el de los Nogales, donde coincidimos con
la ida.
Ruta correspondiente al grupo de Senderos
locales preparados y balizados por el Consorcio de la Zona
Media en el año 2000.
Esta ruta corta se encuentra
con un doble balizamiento, el original verde y blanco de
los senderos locales, en ocasiones en mal estado, y otro
como la ruta 7 de las Rutas del Vino, con pequeños
postes rojos. Aparcamos en un rellano y tomamos el camino
de tierra que sube y no el pequeño tramo de carretera
que empieza en la misma dirección pero no sube. Caminamos
por el barranco de los Nogales adentrándonos hacia un vallecito
hasta un cruce señalizado, punto donde coincidiremos
a la bajada. Cruzamos un tramo del camino cortado hasta en
dos veces con una valla para el ganado que cerramos como
indica.
Tomamos la opción de la izquierda y vamos subiendo
por el barranco de los Ángeles hasta un cruce de caminos.
Elegimos el prado de la derecha, sin marca oficial hasta
un abrevadero cercano con el poste de SL por el suelo.
Seguimos el camino claro que sube por el bosque en apenas
500 m hasta el siguiente poste, a 50 m de la fuente. Visitamos
el rellano donde sale el agua, compuesto por una pequeña
balsa, cuatro robles magníficos y la fuente que surge de
una losa del suelo. Rincón tranquilo. Retrocedemos
los 50 m anteriores hasta el poste que nos invita a subir
por un sendero entre los robles. Vegetación un poco cerrada
hasta llegar a la parte más alta, coronada por la ruinas
del corral del Médico. Pasamos un vallado y entramos en otra
vertiente de la montaña, con la subida a Ujué a la
vista. Nos entretenemos en la que fue sin duda un buen caserío,
con varis dependencias. Vemos el camino del barranco más
abajo y nos dirigimos a él por una serie de revueltas en
terreno en mal estado y poco señalizado.
Conectamos con el camino del barranco de Santa María a la
altura de dos postes señalizadores y de las ruinas
del corral de Muruzábal. Seguimos por terreno muy abierto
bajando poco a poco la altitud ganada durante la ruta, alternando
a ambos lados primero campos de frutales y durante un buen
rato un gran viñedo de formas irregulares excavado
sobre el terreno.
A la altura de la parte inferior del viñedo llegamos
de nuevo al cruce con poste señalizador que visitamos
en la ida. No resta más que volver por nuestros pasos de
nuevo por el camino de los Nogales hasta el lugar donde
aparcamos, en el kilómetro 1,8 de la carretera Tafalla-Ujué.
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