Ascendemos
directamente desde Ixkibar al Mandoegi por Urepel, descendemos
por Barrengo-Muñoa al Mendibil. Alcanzamos la regata
Sansorain a la altura del SL Leitzalarrea, que aprovechamos
para volver a Ixkibar.
Tras recorrer los 8 km de carretil
asfaltado desde Leitza, aparcamos en Ixkibar, cruce de caminos.
Olvidamos las marcas de SL que nos guiarán a la vuelta
y tomamos junto al panel de inicio los duros tramos de las
lomas del Udegi. Podemos seguir las vueltas de un camino,
pero es más directo acometer las sucesivas lomas hasta
confluir de nuevo en el camino. Ladeamos esta primera cota
hasta llegar a un hayedo, donde dejamos el camino y torcemos
a derecha por senda junto a unos hitos. Seguimos ganando altura
y ya vemos al fondo nuestra primera cima, el Urepel, que
acometemos ladeando o directamente: en este caso veremos
los restos del cromlech de Bidegorrieta, a poco de la cota,
y de un túmulo,
en la cima.
Llegados al collado de Urepel pasamos un portillo
y seguimos las marcas de un antiguo GR por un abetal de ladera que
realiza una gran U hasta la cima final del Mandoegi.
Desde la cima pelada vemos nuestro siguiente objetivo: la
cresta del Barrengo-Muñoa. Volvemos por nuestros pasos
hasta el abetal y cerca de la cresta tomamos un sendero que
se desvía a la izquierda por el pinar este del Urepel.
Pasamos junto a una fuente y seguimos un terreno de toboganes
hasta la cresta con palomeras del Barreko Muñoa.
Sin llegar a la cima
seguimos una alambrada y por Belarraigo Bidea descendemos
hasta Gorsti Lepo (cabaña), ya cerca del pelado Mendibil.
Seguimos por terreno despejado hasta la cima (buzón
en forma de dolmen). Descendemos al Sureste (podemos encontrar
un dolmen cercano) para encontrar Sarasain Bidea, que vemos
abajo, y al llegar a él giramos
180º y seguimos la dirección W ya paralelos a
la regata Sarrasain. Seguimos bajando hasta alcanzar el caudal
junto a una fuente y un puente pequeño. Aquí topamos
con las trazas del SL Leitzalarrea (ver ruta 110): a mano derecha volveríamos
por trayecto con mucha pista, por eso elegimos la opción
izquierda. Continuamos por Erroizeko Bidea, camino balizado,
unas duras cuestas hasta desviarse por bosque para encontrar
las lomas despejadas de Urdola y su estación
megalítica. Bajamos a una zona de robles
americanos, proseguimos y ya cerca de Ixkibar encontramos
los restos de Ariztaundi, un centenario roble abatido en
1888 por una tormenta (ver ruta 110). Cómodo tramo final hasta el parking de Ixkibar.
Más información sobre los Abetos de Leitzalarrea M.N. 24: Árboles Singulares de Navarra (Gobierno de Navarra).
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